#ElLenguajeDelColor: El color amarillo
El color de la alegría, de la calidez, de la esperanza, del optimismo; también de la indecencia y la traición. De la Antigua China a Luis Barragán, un color que genera conversación. En esta entrega de #ElLenguajeDelColor, la diseñadora de color Judith van Vliet desvela sus matices.
Sé que no debo tener favoritos, pero el amarillo es un color que me hace resplandecer. Cuando me visto de amarillo, obtengo reacciones diferentes de la gente que me rodea. Cuando estoy rodeada de él, mi estado de ánimo es más enérgico. Es el color amarillo está relacionado con la energía, la esperanza y la alegría. Es una de las tonalidades más vibrantes dentro del espectro cromático. Asociado con la luz del sol, el optimismo, el juego y la creatividad, ha tenido distintos significados a lo largo de la historia y sigue siendo una opción popular en el diseño de interiores y la arquitectura.
Un color ambiguo
Desde la antigüedad, el amarillo ha sido un color de gran relevancia en diversas culturas. En el Antiguo Egipto, el amarillo se asociaba con lo divino y lo eterno, ya que era el color del oro, un material incorruptible utilizado en las tumbas y ornamentos de los faraones. En la Antigua China, el amarillo estaba reservado para la realeza y el emperador, simbolizando poder y sabiduría.En algunos contextos históricos, el amarillo se consideraba indecente o indeseable. Durante la Edad Media en Europa, el amarillo se asociaba a menudo con la traición, el engaño y la exclusión. Fue en una época en la que mezclar colores en general era un tabú, ya que sólo Dios podía proporcionar luz pura y natural. Con la llegada del Renacimiento, el amarillo recuperó su estatus de color alegre y optimista, siendo utilizado en el arte y la vestimenta de figuras destacadas.
En ciertas obras de arte y literatura, especialmente durante el siglo XIX, se ha relacionado con temas de corrupción y decadencia. El término «libro amarillo» se refería a la literatura escandalosa o subida de tono, así como el «periodismo amarillo» describía noticias sensacionalistas o exageradas.
Masquespacio, Valencia
Arquitectura colonial y tradicional
En civilizaciones como la romana y la griega, el amarillo era un color presente en frescos y mosaicos, aportando un toque vibrante a los espacios. En templos y edificios religiosos, se empleaba para representar la luz y la divinidad. Ademas en muchos países, el amarillo era un color característico de la arquitectura colonial y tradicional. Se utilizaba en fachadas y estructuras para crear contrastes llamativos con otros elementos arquitectónicos, como balcones y marcos de ventanas. Su uso en edificaciones de ciudades como Cartagena o la Antigua Guatemala ha generado paisajes urbanos visualmente atractivos y llenos de historia.
El amarillo hoy
El amarillo se emplea en la arquitectura moderna para resaltar elementos estructurales y decorativos. En edificios comerciales y públicos, se usa estratégicamente en señalización y áreas de tráfico denso debido a su alta visibilidad. Algunos arquitectos lo han utilizado para dar un aspecto audaz y llamativo a sus construcciones, combinándolo con materiales como el hormigón y el acero. Un ejemplo notable es la Fundación Prada, que ha pintado audazmente su museo de color dorado, llamando la atención sin dejar de ser elegante. También lo usó como aliado el famoso arquitecto mexicano Luis Barragán, quien trabajaba mucho con luz indirecta, ya que su criterio era que la luz solar directa y la conexión con el cielo azul disminuían la concentración y la conectividad con los demás. Por esta razón, su Casa Gilardi fue diseñada con un filtro de pintura amarilla opaca en las ventanas, que deja pasar una hermosa luz cálida sin distraer.
El amarillo en tu casa
Hemos recorrido un largo camino desde el Antiguo Egipto o la Edad Media, pero el amarillo sigue siendo un color que divide o que genera conflictos internos. A muchos parece gustarles, pero tienen dificultades para aplicarlo en sus hogares.
Bien utilizado, puede transformar un espacio en un ambiente acogedor y dinámico. Es, además, el color perfecto para espacios donde se busca estimular la mente, la creatividad; de ahí que, a menudo, se aplique en estudios de diseño y en oficinas. Es una excelente opción para espacios con poca luz natural, ya que refleja la luz y aporta una sensación de mayor calidez. En tonos suaves, puede hacer que un espacio pequeño parezca más abierto y acogedor.
Sin embargo, su aplicación en el diseño de interiores debe equilibrarse para evitar una saturación visual excesiva. Si bien los tonos intensos de amarillo no son para todos y pueden resultar abrumadores en grandes superficies, son ideales para detalles decorativos, como cojines, cortinas o muebles auxiliares. Pequeñas dosis de amarillo pueden aportar vitalidad sin resultar demasiado. Si me permitís un consejo final: experimentad primero con accesorios.
Teresa Solar Abboud
Published in MANERA in April 2025
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